Causas
En muchos sentidos, el incremento de la obesidad canina en los años recientes refleja un incremento similar en la obesidad humana en Europa occidental. La disponibilidad de alimentos baratos de alto valor calorífico, la llegada de la cultura de las comidas rápidas y un aumento en los estilos de vida sedentarios han sido culpables del drástico incremento del problema del sobrepeso en la población humana y la preocupante subida de la obesidad infantil.
Aunque el exceso de peso y la obesidad pueden ser el resultado de una condición médica subyacente, en muchos casos el problema es la consecuencia a largo plazo de una mala alimentación y/o de la falta de ejercicio. Los dueños usan con frecuencia ‘golosinas’ para demostrar su amor por el animal. Para poder conseguir una reducción paulatina del peso, el dueño tiene que adoptar una nueva actitud y cambiar su comportamiento a largo plazo.
Un reciente estudio realizado en nombre de Pfizer Salud Animal entre 1.500 dueños de perros en España, Alemania y el Reino Unido, reveló que sólo el 22% de ellos creía que su perro tenía exceso de peso. Esta falta de reconocimiento por parte de los dueños muestra que la obesidad es un problema que en numerosos casos no se trata activamente.